|
El retrato de un escalofriante demonio, todo realizado en tonos negros y un puntilloso trazo. Su expresión transmite una malignidad sin límites, las pequeñas pupilas perdidas, una risa entre irónica y horrosa. Sus manos, de dedos largos y uñas crecidas, se acerca a su boca como si realmente se regocijara pensando en todo lo que es capáz de hacernos a nosotros, poco misteriosos humanos.

| Tweet |